Karma

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Karma, significado
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Karma, significado, qué es, la ley de la causa y el efecto, karma en la biblia, en el amor, y dharma; ejemplos, en la carta astral, de grupo negativo, en psicología, yoga, número 7, en el budismo.Todos en algún momento de nuestra vida hemos escuchado hablar del karma, o por el contrario, acerca de la ley de causa y efecto. Pero ¿Realmente sabemos el significado de esta palabra?

Significado

El Karma es una representación simbólica de las consecuencias de nuestros actos (positivos y negativos); es una energía trascendental y acumulativa que deriva de nuestro comportamiento.
Se dice que en nuestra primera encarnación, tenemos la oportunidad de aprender con base en la experiencia; el objetivo es convertirnos en buenas personas y para ello debemos saber a qué nos enfrentamos. Somos libres de vivir como queramos, pero la energía que sea generada durante esos actos, se acumulará progresivamente y determinará el rumbo de nuestra vida.

Una vida no es suficiente para pagar el precio de todas nuestras acciones. Es por esta razón, que las reencarnaciones venideras serán el resultado de nuestro pasado; en ellas podremos asumir las consecuencias de nuestro comportamiento, encontrar el arrepentimiento y avanzar hacia una mejor vida.

Para que esta ley pueda ser cumplida, fueron estipulados doce principios; los cuales debemos tener presente para poder darle una correcta orientación a nuestras acciones, palabras y pensamientos.
Karma es acción, ya sea física o mental, individual o realizada por un grupo, y cada acción tiene una consecuencia.

Karma en el amor

¿Están relacionadas las leyes del karma con el amor? Sí y quizás de la forma en que menos esperabas. Si en el pasado heriste emocionalmente a una persona, la infelicidad con tu pareja actual será proporcional al daño que causaste. En líneas generales, las malas experiencias que tengas en el amor, serán el resultado de tus errores en relaciones pasadas.

Este tipo de relaciones son denominadas “kármicas” y es necesario que las experimenten todas aquellas personas que han cometido errores con sus anteriores parejas. El propósito de estos vínculos negativos es proporcionar una lección de vida; identificar tus errores en tu condición actual, te permitirá modificar tu comportamiento y obtener beneficios positivos.

Una forma de saber que estas experimentando una relación kármica, es la identificación de círculos viciosos. Aquellas situaciones que se repiten una y otra vez con diferentes personas tienen una finalidad en tu vida; hasta que no logres asumir la responsabilidad de tus actos, te seguirán persiguiendo.

Si aún crees que tu mala suerte en el amor se debe a una obra del destino, te recomendamos que profundices un poco más en tus acciones del pasado. Si no logras identificar alguna circunstancia significativa, es probable que estés pagando algún error de otra vida a través de la reencarnación.

¿Podemos cambiar nuestro Karma?

Los seres humanos, de acuerdo con las leyes de la naturaleza, deben pagar por todas sus acciones incorrectas, pero cuando se sintonizan con Dios a través de técnicas de meditación y recuerdan la imagen perfecta dentro de ellos, entonces, al darse cuenta de su divinidad, no necesitan sufrir por su pasado humano de errores.

Pero si nuevamente se identifican con su humanidad al no perdonar a los demás, entonces nuevamente se someten a ser gobernados por la exigente ley del karma . El karma también se puede cambiar mediante la intervención de un maestro autorrealizado que está libre de karma.

Karma y Dharma

No se puede hablar de karma sin hacer referencia en el Dharma, ya que es la doctrina que permite el cumplimiento del primero. Sin embargo, debemos saber distinguir el significado de ambos; al tratarse de términos relacionados con las acciones y su efecto, sus conceptos suelen confundirse. La confusión, nos dificulta encontrar la verdad absoluta.

Las religiones de origen indio como el budismo, hinduismo, jainismo y el sijismo tienen la convicción de que el Dharma se trata de nuestra misión en la vida. Por lo tanto, el camino que debemos seguir para alcanzar nuestra meta estará diseñado por el Dharma; además nos proporcionará las herramientas necesarias para cumplir nuestro destino.

Desde el momento del nacimiento el Dharma es asignado; en base a nuestra cultura, creencias, país de origen, familia y otros factores se determinarán las razones por las cuales fuimos enviados al mundo. Esto no solo se cumple en los humanos; los elementos de la naturaleza también poseen un Dharma, por ejemplo la función del Sol de proporcionarnos su luz.

Pero ¿En qué exactamente se relaciona el Karma con el Dharma? En líneas generales para cumplir con nuestra misión en la Tierra, establecida a través del Dharma, podemos valernos o no de recursos éticos. Sin embargo, al realizar acciones negativas o perjudiciales para otras personas, el karma será el encargado de que paguemos por nuestro mal comportamiento

Karma de grupo

Cuando nos encontramos bajo el efecto de situaciones desfavorables que no concuerdan con nuestros hechos, es normal que nos preguntemos ¿Por qué a mí? ¿Por qué me está ocurriendo esto? Nuestro desconocimiento respecto a este tema, no nos permite interpretar que estamos ligamos a un karma grupal.

Haber nacido en una determinada nación, pertenecer a una raza, estar asociado a un grupo con una ideología específica, puede ser suficiente para sufrir las consecuencias a las que esta predestinada esa entidad grupal.

Al morir olvidamos quienes somos, pero el Universo se encarga de conducirnos al lugar que pertenecemos; de acuerdo al estado vibratorio, los semejantes se agrupan en un mismo grupo para recordar su esencia. Por lo tanto, si aquello que fue sembrado por ese grupo de personas fue similar, en su siguiente vida cosecharán lo mismo.

Un claro ejemplo serían las naciones que estuvieron involucradas en guerras, conflictos mundiales o civiles. Las situaciones actuales de ciertos países, pueden ser el resultado de una carga del pasado que las personas pertenecientes a ese lugar deben pagar.

El karma grupal también puede estar reflejado en las familias por diversas razones; una de ellas es cuando existe un profundo odio hacia alguien, ocasionando que en la siguiente vida esa persona reencarne en forma de pariente para poder disolver ese sentimiento. Muchas veces los otros miembros del núcleo familiar se ven afectados durante el proceso.

El karma también puede afectar a un grupo de personas, como una religión , un país o incluso un planeta, dependiendo del karma de la mayoría del grupo. Un país puede ser conquistado, o tener sequías o hambrunas, porque ese era el karma general del grupo, incluso si algunos no tenían ese karma. Si aquellos que no tienen ese karma tienen un fuerte magnetismo para la ocurrencia opuesta, podrían salvarse.

Paramhansa Yogananda da el ejemplo de un accidente aéreo. Si suficientes personas en ese avión tienen el karma para estrellarse, el avión se estrellará incluso si algunos no tienen el karma para estrellarse. Pero si una persona tiene un magnetismo lo suficientemente fuerte como para vivir, podría sobrevivir al choque o terminar sin tomar ese vuelo.

¿Como nos liberamos del Karma?

Muy pocas personas se dan cuenta de cuántas de sus acciones y deseos son generados por el karma pasado. Creen que están actuando por libre albedrío, pero en cambio están actuando hábitos enterrados profundamente en su mente subconsciente de muchas vidas pasadas.

La forma de salir de este ciclo es renunciar a la falsa noción de que uno demuestra libertad dando libre reinado a los propios deseos. Al sintonizarse con la sabiduría infinita detrás de la ley kármica, uno acepta a Dios y su guía desde adentro, en lugar de dejarse guiar por el deseo. Cuanto más se vive guiado desde adentro, mayor es el control sobre los eventos externos en la vida.

Mientras uno esté actuando con guía divina en lugar de ego, no acumulará más karma, y ​​eventualmente se disipará.

Karma en la biblia

El karma es un término acuñado por las religiones orientales; ellas consideran que la intención de nuestras acciones provocará consecuencias positivas o negativas, en esta o en alguna de nuestras siguientes vidas. Es decir, el efecto del karma puede que no sea inmediato, pero en cualquier momento seremos castigados o recompensados por nuestros méritos.

Pero desde el punto de vista de la Biblia, este concepto no es compatible con la fe cristiana por diversas razones. Padecer de calamidades a causa de nuestras malas acciones, es una de las teorías que no son aceptadas por la iglesia católica; todas las personas que muestren signos de arrepentimiento y fe hacia Dios, serán perdonados por sus pecados.

Por otro lado, el cristianismo no cree en una fuerza invisible que mantiene el orden de la existencia. Solo la voluntad de Dios hace posible el origen de las cosas, su cumplimiento y permanencia en este mundo. Por lo tanto, al creer en energías trascendentales como el karma y la ley de atracción, estaríamos dudando de la obra de Dios.

En cuanto a la reencarnación, el karma expone que todos entramos a un circulo infinito de vidas; la calidad de cada una dependerá de nuestro comportamiento en la anterior. Pero según Hebreos 9:27, el hombre muere una sola vez y luego será sometido a un juicio final. Es decir, la posibilidad de reencarnar es imposible según la Biblia; además, luego del juicio final no tendremos segundas oportunidades.

Ejemplos

Para demostrar que no necesariamente debemos padecer de por vida por cada una de nuestras malas acciones, tal como lo establece el karma, ponemos en evidencia las veces en que Dios les concedió el perdón a personas que no creían merecerlo.

Un ejemplo descrito en la Biblia fue el adulterio cometido por David, segundo Rey de Israel. Luego de que este personaje cometiera tal pecado, el profeta Natán siguiendo las órdenes de Dios, le reveló a David que el hijo fruto de esa relación moriría.

Fue entonces cuando el Rey reflexionó acerca de sus acciones y llegó a su vida el arrepentimiento; le demostró a Dios el dolor que sentía al haberlo decepcionado, le pidió compasión y que interviniera en su vida. Este símbolo de humillación, le concedió a David el perdón de Dios.

Otro ejemplo es la vida de María Magdalena; a pesar de que esta mujer era una pecadora, debido al oficio que desempeñaba, mostró un profundo arrepentimiento hacia a Jesús al lavar sus pies en casa de unos fariseos. Esta demostración de fe fue recibida por Dios y decide perdonarla por todos sus pecados.

En la carta astral

La carta astral o también denominada carta natal, es un recurso que los astrólogos utilizan para vincular la personalidad con diversos aspectos de la vida de una persona. ¿Alguna vez te has preguntado porque actúas de una forma determinada? El conocimiento de tu carta astral te puede otorgar una explicación a esa pregunta.

Adicional a eso, esta herramienta tiene otras funciones relacionadas con la vida pasada de las personas ¿De qué se trata? De la información kármica; a través de esta interpretación, el astrólogo es capaz de determinar la influencia de las experiencias pasadas en el camino actual de la persona.
En otras palabras, la carta natal orientada a la información kármica de una persona, es capaz de revelar los errores cometidos en vidas pasadas para poder actuar en base a ellos.

Algunos astrólogos creen que la carta astral de una persona es el resultado de sus vidas anteriores; su estudio nos ayudaría a comprender el origen de los obstáculos que bloquean ciertas situaciones en nuestra vida, ser conscientes de nuestros errores y establecer soluciones efectivas.

¿Cómo los astrólogos pueden determinar que el karma se está manifestando en la vida de una persona? A través del movimiento de los Astros en su carta natal. Cuando los planetas se mueven en dirección contraria, se dice que retrogradan; por lo tanto, se estarán conectando con una vida anterior para revolver situaciones pendientes.

La Biblia se refiere al karma en el libro de Gálatas cuando dice: “No se dejen engañar; Dios no es burlado: porque todo lo que el hombre sembrare, eso también segará ”. Si siembras el mal, cosecharás el mal en forma de sufrimiento. Y si siembras bondad, cosecharás bondad en forma de alegría interior.

Cada acción, cada pensamiento, produce sus propias recompensas correspondientes. El sufrimiento humano no es un signo de la ira de Dios con la humanidad. Es un signo, más bien, de la ignorancia del hombre de la ley divina. Karma es la forma en que Dios nos enseña.

Alternativa

Casi todos han oído hablar del karma. Algunas personas piensan que es casi el destino.

¿Pero alguna vez te has detenido a pensar qué significa realmente Karma?

La verdad es que la mayoría de nosotros nos equivocamos. Y este malentendido no nos ayuda a ninguno de nosotros.

Cuando realmente entiendes lo que significa Karma, puede usarse como una herramienta poderosa para el desarrollo personal.

A continuación, explicaremos exactamente qué es Karma y luego veremos cómo puede usar esta filosofía para darle más libertad y control sobre su vida.
El karma no tiene nada que ver con el «destino». Si haces algo negativo, no significa que algo negativo te tenga que pasar para «igualarlo».

El karma en realidad se basa en tus acciones y pensamientos en cada momento.

La palabra» karma «significa» acción «, no» destino «. En el budismo, el karma es una energía creada por la acción deliberada, a través de pensamientos, palabras y acciones. Todos estamos creando karma cada minuto, y el karma que creamos nos afecta a cada minuto.

Es común pensar en «mi karma» como algo que hiciste en tu última vida que sella tu destino en esta vida, pero esto no es comprensión budista. El karma es una acción, no un resultado. El futuro no está escrito en piedra. Puede cambiar el curso de su vida en este momento cambiando sus actos volitivos (intencionales) y sus patrones autodestructivos

¿Por qué la sociedad dominante se equivoca tanto con el karma?

El karma en la cultura pop a menudo significa que las personas obtienen lo que se merecen.

¿Cómo desarrollamos esta visión?

Porque tenemos esta perspectiva equivocada de que necesitamos algo fuera de nosotros para ser felices.

Debido a esta falsa visión, deseamos transformar el karma en una especie de cajero automático basado en nuestro comportamiento ético y espiritual.

Sin embargo, si podemos dejar de lado esta comprensión de la felicidad, podemos ver que todo lo que realmente necesitamos es vivir profundamente en el momento presente con atención plena y descubrir nuestra verdadera naturaleza.

El karma es simplemente una energía. Son nuestros pensamientos y acciones intencionales. La energía que generamos ahora y en el futuro nos afectará. No tiene nada que ver con recompensa o castigo. El karma es imparcial y es nuestro control.

Regando el jardín de tu mente: cómo usar el karma como fuerza guía

“La vida te dará la experiencia que sea más útil para la evolución de tu conciencia. ¿Cómo sabes que esta es la experiencia que necesitas? Porque esta es la experiencia que estás teniendo en este momento «. – Eckhart Tolle

La mejor manera de pensar en el karma es una energía que estás creando en cada momento. Cada acción o pensamiento intencional genera esta energía.

Sentimos esto todos los días, y no se almacena para castigos o recompensas futuras.

Sin embargo, si estás reaccionando con ira todo el tiempo, estás condicionando la mente para la ira. Del mismo modo, al reaccionar a las cosas con paz y calma, estás condicionando la mente para la paz y la calma.

Todas estas cualidades, como la ira, el descontento, la alegría, la armonía, etc., pueden verse como flores y las semillas de las que brotan.

Cuando nacemos, todas estas cualidades mentales y emociones son semillas. Ahora imagine estas semillas descansando en el jardín de su mente y constantemente siendo regadas o descuidadas con sus pensamientos intencionales.

Dependiendo de lo que hagas, estás regando las malas semillas o regando las buenas. Estas semillas eventualmente pueden convertirse en flores o pueden marchitarse y morir.

Lo importante es darse cuenta de que la energía que le damos a estas flores es nuestra energía kármica.
Al vivir con atención plena, podemos observar esta mente kármica que se está condicionando en nuestras mentes y comenzar a cambiar la forma en que reaccionamos en nuestra vida diaria.

La atención plena nos da la capacidad de elegir qué flores regamos y cuáles no. Sin atención plena, simplemente somos reactivos a los patrones de pensamientos condicionados.

Entonces, para usar el karma como una fuerza para nuestro propio desarrollo personal y espiritual, una fuerza para un gran bien, solo necesita brillar la luz de la atención plena en su vida para identificar su energía kármica y trabajar para sanar cualquier energía kármica que lo retenga espalda.

Karma Negativo

Tradicionalmente las personas solo han relacionado las situaciones más desfavorables con el karma; piensan que todo lo malo que les ocurre es a causa de esta energía. Pero esto no es del todo cierto, nuestras buenas acciones también pueden lograr que el karma nos recompense.

“Toda acción, conlleva a una consecuencia” y dependiendo de la intención de esas acciones, los resultados serán buenos o malos. En base a esto, es incorrecto decir que existe un karma negativo; solo existe uno y este actuará de acuerdo a nuestro comportamiento.

Aquellas personas que creen tener un “karma negativo”, debido a la presencia de sucesos negativos durante un periodo de tiempo prolongado; es necesario que se realicen una autoinspección, ya que este fenómeno puede estar impulsado por la acumulación de malas decisiones durante sus acciones.

Ahora ¿Cómo podemos reducir el efecto negativo del karma? Para lograrlo es fundamental que comprendamos el propósito de estas consecuencias negativas: enseñarnos una lección. Si aprendemos de ella, podremos evitar cometer los mismos errores en un futuro y potenciar nuestras acciones positivas.

Karma En psicología

Teniendo en cuenta todos los argumentos antes mencionados ¿Cómo podríamos relacionar el karma con la psicología? Muy sencillo, a través de las emociones. En breves palabras, podríamos definir a las emociones como sentimientos que nos permiten reaccionar ante determinados estímulos; son mecanismos de defensas naturales que nos permiten adaptarnos al entorno.

En base a la secuencia de sucesos que ocurran en nuestra vida, podremos manifestar emociones positivas o negativas y esto afectar la forma en que vemos las cosas. Generalmente cuando estamos felices, nos sentimos capaces de lograr todo lo que nos propongamos, pero un profundo estado de tristeza nos puede condenar a tomar decisiones desesperadas.

Lo mismo ocurre con la ira, una emoción que puede resultar muy perjudicial en aquellas personas que no sean capaces de identificar y regular este sentimiento a tiempo. Estas personas emocionalmente inestables, podrían manifestar la ira a través de la agresión y los insultos, lo que se traduce como una mala acción que repercutiría de forma directa en su karma.

Causar daños físicos o psicológicos a alguien debido a un impulso, no puede ser justificado; por el contrario, esta acción desencadena una serie de eventos negativos para el agresor. Si esta conducta persiste y se convierte en un mal hábito, el individuo entraría en un círculo vicioso de situaciones desfavorables, por el simple hecho de no poder controlar el grado de intensidad de su ira.

Cualquier otra emoción que provoque nuestra reacción sin un estado de consciencia óptimo, podría ser suficiente para tomar una decisión apresurada. Y no debemos olvidar que cada una de nuestras acciones se encuentra atada a una consecuencia, positiva o negativa.

Yoga

En la actividad de Karma Yoga, ambos términos se unen para hacer referencia a la acción desinteresada de servir a los demás. Al practicar de este tipo de yoga, basada en la compasión y amor por la humanidad, las personas se vuelven sensibles y conscientes de la vida que las rodea.

Básicamente es una técnica espiritual que permite controlar nuestro ego y disminuirlo de forma progresiva; el objetivo es poder cumplir con el deber que tenemos hacia la humanidad, sin pensar en nosotros. Realizar el bien sin ningún tipo de apego físico o mental, sin la esperanza de obtener algo a cambio, es el principal objetivo del Karma Yoga.

Número 7

En la numerología el 7 tiene un importante significado; se ha relacionado internacionalmente con la espiritualidad, la intuición y el perfeccionismo. Aquellas personas que vibran en la misma sintonía de este número se interesan por el mundo de la investigación, se sienten atraídas por los viajes y son muy observadoras.

Pero no todo lo relacionado a este número es bueno, también tiene atributos de baja vibración que lo han vinculado con el efecto karmático. Un ejemplo es la confusión; las personas asociadas a este número buscan un significado profundo en las cosas, topándose en muchas ocasiones con una visión confusa de las situaciones, lo que no les permite avanzar.

Por otro lado, la búsqueda incansable de la perfección genera circunstancias de mayor complejidad, lo que también conduce a un estado de confusión. ¿Cómo están relacionadas estas características con el karma? En vidas anteriores las personas influidas por esta numerología no lograron concretar proyectos, situación que conlleva a la frustración y se mantiene en vidas posteriores.

Otra consecuencia de la profundidad de los pensamientos es la soledad; debido a la búsqueda constante del sentido de su existencia, la persona se verá envuelta en un ensimismamiento en cualquiera de sus vidas, convirtiéndose en un verdadero ermitaño.

En budismo

La religión budista asume la existencia como un estado permanente de cambio; aquellos que practican esta disciplina son capaces de transformar su yo interno mediante el conocimiento, los buenos hábitos y la meditación. A su vez, es una de las filosofías que respalda la existencia del karma y su influencia en las personas.

A diferencia de otras religiones como el hinduismo, los budistas no creen que las leyes del karma son controladas por Dioses; por el contrario, afirman que se trata de una energía que proviene de la naturaleza y que actúa de acuerdo al comportamiento y decisiones de las personas.

Adicionalmente, los budistas consideran necesario mantener vigilados sus pensamientos, ya que es en la mente donde los actos tienen origen. Esto también les resulta útil para evitar el desarrollo de costumbres indeseadas, a causa de palabras o acciones que sean repetidas de manera intencional, produciendo un estado de inercia en el futuro.

En conclusión, los budistas tienen la certeza que mediante la rigurosa autoevaluación y transformación de su conducta, serán capaces de alcanzar un estado pleno de existencia en la vida en curso y las siguientes. Además, las consecuencias negativas de un karma mal condicionado no estarán presentes en sus vidas o en la de sus descendientes.

Leer también: Borrando el karma familiar: ¿está maldita su familia?;Karma, reciprocidad y taoísmo; ética médica hinduKarma en inglés wikipedia

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