A los 30 estaba firme.
A los 40 no tenía dudas.
A los 50 conocía el Mandato del Cielo.
A los 60 podía escuchar las verdades sin dificultad.
A los 70 podía seguir lo que mi corazón deseara sin hacer el mal».»El que cuida lo que sabe de antiguo y aprende cosas nuevas, podrá llegar a ser un maestro».Para rumiar esta clase de textos del wei zheng; las analectas me tienen cautivado.
Leer también: Orígenes del I ching ; xu er libro I Confucio